¿Qué tal empezar el relato con un pie forzado? Y claro, seguir luego una historia que te atrape y te lleve hasta el final de forma entretenida. Hummmm ¿te imaginas una mancha de carmín en el cuello de tu camisa?... y claro ¡qué pensarán o dirán quienes vean una mancha en el cuello de tu camisa!
Pues eso. Imaginad desde antes de leerlo que le acontece al protagonista de este breve relato.
Ah... y si te apetece déjame un comentario... y sigue leyendo, que hay muchos más... y suscríbete para enterarte cuando publico cada relato... y... ¡Que lo disfrutes!
MANCHA DE CARMÍN
Como cualquier nacimiento, la ilusión se suma al deseo de continuidad en el tiempo. Si las musas tienen a bien rendirme visita, si soy capaz de organizar mi tiempo y si ahí en el lado en donde te hallas das importancia y dedicas unos segundos de tu tiempo a leer lo que te ofrezco ..., viajaremos juntos. La imaginación será el hilo conductor que de alas a mis propuestas, tu interés o quizás tu curiosidad, el abrazo con el que se acunarán los textos que te iré proponiendo.
Vaya giro que le has dado!!! Has hecho aterrizar al pobre Jaime de golpe. Con lo bien que se vive en el mundo de fantasia....Muy buen relato, besos.
ResponderEliminarGracias Inma. Es lo que dicen que debe tener un buen relato. Ahí ando intentándolo cada vez. Un beso.
EliminarDe ilusion tambien se vive y Jaime vivio su momento de ilusión, algun dia se haria resludad
ResponderEliminarLos momentos son para saborearlos y eso es lo que estaba haciendo el bueno de Jaime hasta que... En fin, siempre hay alguien que tiene la dudosa habilidad de "robar" el protagonismo a los demás. Gracias
EliminarDivertido el sueño de Jaime y que desosiego ya una no sabe si el lunes , martes .. muy divertido .
ResponderEliminarUn abrazo y feliz fin de semana.
Como diría el clásico... "y los sueños sueños son". Crudo pero cierto, por eso el enfoque sin dramatismo aligera la decepción. Si en la vida fuéramos capaces de hacerlo así... que bien nos iría.
EliminarGracias Campirela. Buen fin de semana para tí también.
Has dado pie a tantos relatos como personas que te lean.
ResponderEliminarBien aprovechados esos pocos renglones.
Atrevida intención que parece se materializó. Gracias. Un abrazo. y hasta el siguiente relato.
EliminarEste relato da para mucho jjaja, como dice Tracy quien lo lee le dará la lectura que imagine, tu ya has sembrado ahora que otros recojan la cosecha.
ResponderEliminarBesos y muchas gracias por acompañarme.
Gracias San, la línea recta, para las carreteras. Para la literatura mejor los señuelos y que participe cada lector en re crear su propia historia. Un beso y seguimos leyéndonos y comentándonos. Un placer.
EliminarNo se si es bueno vivir soñando imposibles cualquier día de la semana. De todos modos, atento a la reunión hombre!
ResponderEliminarUn beso
Soñar siempre es bueno. No importa el día de la semana. Lo único que no te coincida con alguna otra actividad que te convierta en protagonista involuntario de la realidad de otros. (ji ji ji) Un beso.
EliminarSigue soñando, Jaime, en ese vuelo sin motor y quédate un rato después de las reuniones por si ella vuelve a renovar la mancha de carmín. Un sólido relato, fuerte y fino como el hilo de las telarañas. Un abrazo
ResponderEliminarEl sueño repetido y con mucha intensidad, dicen que es antesala de la realidad que uno desea... o era la antesala del deseo realizable. Bueno... por si acaso le diré a Jaime que esté atento y no ceje en su empeño. ¿Quien la sigue la consigue! Un abrazo.
EliminarMaravillosa entrada -Corta fácil de leer - y Mágica
ResponderEliminarGracias por tu cariñoso elogio. Un acicate para estar a vuestra altura. Un abrazo
EliminarSoñador el muchacho!,no le veo pinta de hombre de negocios, y de romántico aventurero... Tampoco 😊 buen fin de semana 👋
ResponderEliminarDecía el otro que la vida es sueño y los sueños... Pues eso. Lo que bien dices bien dicha está. Esta es una de las tantas interpretaciones a las que se presta este breve cuento. Un abrazo. Buen finde.
EliminarNo todo el mundo tiene la suerte de tener un vecino que escriba tan buenos relatos. Un poco de literatura en la comunidad siempre es de agradecer
ResponderEliminarGracias
Qué sorpresa veros por aquí. Tenéis razón, enlazar palabras para que suenen bien siempre es un valor añadido para quien tiene la suerte de leerlo. Un abrazo. Buen fin de semana
Eliminarmuy buen escrito y muy divertifo el final
ResponderEliminarGracias María, la forma de encarar muchos aspectos de la vida si es con un toquecillo de humor siempre resulta mejor. Un abrazo y seguimos leyéndonos, un pequeño placer para hacer más agradables los momentos
EliminarQué maravillosa imaginación que logra que una mancha de tinta se vuelva una marca carmín de un momento especial, pero siempre hay alguien que nos aterriza a la realidad, ¿cierto?.
ResponderEliminarUn placer leerte Escritor, un abrazo
... lo que probaría que la realidad se viste de tantas realidades, no según cuántos ojos la contemplan, sino de cuanta imaginación exista al final de las conexiones neuronales que estos llevan al centro preciso de nuestro cerebro. Así de simple. ¿Dije complicado? Gracias Ame, nos leemos. Un fuerte abrazo.
EliminarDicen que de ilusión también se vive y no sé si el protagonista de tu historia era un iluso o un ilusionado. Aterrizar en la cruda realidad que te hace comprender que la mancha no es carmín sino prosaica tinta, debe de ser doloroso.
ResponderEliminarUn fuerte abrazo.
Incluso hay quien va más lejos y dice que la ilusión es un potente motor de la vida, pero como todo motor, debe gestionarse apropiadamente para no hacer presente la otra parte de la moneda, la del iluso, momento en el que aparece el dolor como modulador o tren de aterrizaje hacia la cruda realidad. Gracias. Recibe mi afectuoso abrazo.
EliminarBueno, el caso es que comienza la reunión y vuelve a ser lunes, luego puede que la mancha, al final del día, sea de carmín, ¿verdad?
ResponderEliminarUn abrazo.
De ilusión también se vive Juan Carlos... Jaime no pierde la esperanza de tener que usar el clínez para limpiar la mancha de carmín.
EliminarGracias y recibe un abrazo afectuoso.